domingo, 12 de febrero de 2012

NIEVE

Frío de febrero, nieve de tus ojos, amor de invierno, blanco en el juego del esquí, forfait, aventura y caldo calentito reparador.
Estación de esquí, atletas domingueros desafiando el rigor de un esfuerzo deslizante y frío. Belleza sobre las montañas preñadas de un manto blanco llamado inocencia y eterna vitalidad.
Oh, nieve. Trajes rojos con gorros preparados para no helarse, tiempo de ocio y de diversión, aventura sobre Navacerrada o donde tú me digas.
Nieve, oh, nieve. Nieve caliente cuando me miras, cuando me tocas, cuando me hablas, cuando me sonríes, cuando me guiñas, cuando me cantas y cuando me vives. Nieves perpetuas en la zona más alta nunca imaginada. Yeti de amor y riesgo.
Nieve en el marginado, cocaína. Otra clase de nieve coloquial y fatal. Nieve de amigos que se perdieron en las movidas bisoñas y brillantes de Madrid y su viejo y entrañable Tierno, su alcalde.
Frío blanco del recuerdo añorado, pasión de amor realizado, postal de pueblo de Teruel helada y mágica, la cual sirve para que la flaca chica del tiempo alegre la tele y su programa de pronóstico meteorológico seguido.
Nieve de tí, frialdad de aquello que ya pasó y no volverá. Nieve de disgusto y ruptura, nieve de pasarlo mal, y gafas de sol que ocultan tu semblante triste. Nieve de atrás y de un tiempo que ya no puede volver. Porque tú no volverás, y aunque las golondrinas aplaudan el renacer de las cigüeñas en los campanarios sorianos, sé que lo que lo nuestro se acabó y para siempre. Y la vida, sigue.
Ya sabes que te conocí en la nieve. Sí. Esquiando tropecé contigo y aquello se llamó amor. No pienso tropezar nuevamente. Y si lo hago, será adrede y habiendo calculado cada centímetro de caída libre y casi deseada.
Para eso está la nieve de hoy y de afán. Para volver a seguir, para volver a probar, para volver a esquiar, para volver a saltar en cabriola, y para volver a amar.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Roxamar, jejeje, que este escrito lo he hecho yo y no el Guardián.
Que mi lord ya escribe de fútbol y tal, jejejej.
Besos, Roxa.

EL MAGO Y POETA!

Anónimo dijo...

Ok, gracias!

EL MAGO.